domingo, 3 de abril de 2011

Vivimos igual que soñamos: solos.



"Ya sabéis que odio, detesto y no puedo soportar la mentira, no porque sea más recto que los demás, sino simplemente porque me horroriza. Hay un toque de muerte, un sabor a mortalidad en las mentiras, que es exactamente lo que más odio y detesto del mundo, lo que deseo olvidar. Me parece sentirme desdichado y enfermo, como si hubiera mordido algo podrido. Cuestión de temperamento, supongo. Bueno, estuve a punto de mentir porque dejé que aquel joven estúpido creyera todo lo que quiso imaginar acerca de mis influencias en Europa. En un instante me convertí en un ser tan falso como el resto de los hechizados peregrinos. Y ello simplemente porque tenía la idea de que de alguna forma esto serviría de ayuda a aquel tal Kurtz, al que no vi entonces..., no sé si me entendéis. Para mí él era sólo una palabra. Yo no veía a la persona en el nombre, no más de lo que vosotros podéis verlo. ¿Lo veis? ¿Veis el relato? ¿Veis algo? Tengo la sensación de estaros contando un sueño, pero inútilmente, porque ningún relato de un sueño puede transmitir la sensación del sueño, esa mezcla de absurdo, sorpresa y aturdimiento en un temblor en rebelión agónica, esa sensación de ser capturado por lo increíble, que constituye la esencia de los sueños..."
[Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas, Madrid, Cátedra, 3ª ed., 2007, pág. 169].

viernes, 1 de abril de 2011

Del Pensamiento Pre-lógico al Pensamiento Científico.


Mientras en la Ilíada se describen con precisión todo tipo de heridas y enfermedades provocadas por causas visibles y externas, en la Odisea, por el contrario, evidencia la parte misteriosa de las enfermedades humanas que carecen de causas visibles, sean estas externas o no. Esta dualidad contemplativa y explicativa de la naturaleza del hombre por parte de Homero se conoció debido a que por este tiempo la sociedad griega conoció la convivencia entre una medicina mágica y otra racional. Por otra parte, los filósofos griegos no promovieron a estas técnicas el rango de aplicaciones a la ciencia, sino que constituyeron en un sistema de aplicaciones tradicionales que no estaban sujetas ni a la reflexión crítica ni a la innovación. Estas características pueden explicar las distintas actitudes de la Ciencia Griega ante dos tipos de conocimiento no científico: el religioso y el técnico, que mientras el primero era capaz de proporcionar explicaciones a los fenómenos que el hombre admiraba, el conocimiento técnico no les parecía más que la mera explicación de los descubrimientos científicos.
Así se explica que Platón distinga entre el saber hacer, la técnica, y la ciencia que tiene sus propias exigencias de exactitud rigurosa,  sus reglas demostrativas y un lenguaje particular lo que la coloca en posición superioridad sobre la técnica. La ciencia al haber alcanzado su objeto de estudio propio, que no es otro sino la comprensión universal a través del razonamiento, se separa de la técnica que se basa en un conocimiento sensible de los fenómenos, frente al conocimiento inteligible propio del científico, y se interesa por los resultados sin prestar atención al medio por el cual se han conseguido. 
El recorrido histórico de la filosofía griega, lo que podría denominarse su prehistoria e historia, pone en evidencia que la explicación de los fenómenos no es condición sine qua non para considerarla científica, ya que los mitos hallados en las obras de Homero y Hesíodo son sin duda formas de explicación pre-lógica que abandonaron en favor de la lógica como elemento catalizador de la aprehensión de la realidad que analizaban. De otra parte, en la construcción del pensamiento científico griego la técnica se constituyó como un saber aplicado sin pretensiones explicativas, pues su propósito era adaptativo a las circunstancias y demandas prácticas de naturaleza social, política, económica y cultural. 

sábado, 26 de marzo de 2011

Onetti, demasiado humano...


Dos definiciones del hombre tiene Onetti que me conmueven, llenan mi razón de la desesperanza ineludible de lo efímero, que no es más que la comprensión de nuestro paso y renuncia en ésta vida que nos atraviesa, una lanzada desesperantemente esperanzada, u optimistamente depresiva, una mirada fugaz pero refulgente, de fuego y agua, de tierra y aire, de lodo.
"Nació aquí, en la costa, y las superficies del río, de la arena, del campo lo estuvieron aislando y lo anularon durante cincuenta años, mientras que la frecuencia de la balsa le dio, le mantiene la ilusión de participar en los hechos lejanos que él considera decisivos. No es una persona; es, como todos los habitantes de esta franja del río, una determinada intensidad de existencia que ocupa, se envasa en la forma de su particular manía, su particular idiotez. Porque sólo nos diferenciamos por el tipo de autonegación que hemos elegido o nos fue impuesto".
"Trataba de sentir el parentesco humano que lo unía a M. Girord y sólo sentía que eran seres distintos, sin más semajanza que las funciones de la vida animal. Usaban palabras iguales; pero jamás podría hacerle entender nada de sus sueños, de sus oídos, de sus ganas brutales de llegar a ser él mismo por completo, de lograr a puñetazos la brecha por la cual le sería dado expresarse totalmente. Las palabras ardientes que él pudiera elegir, se asfixiarían en la atmósfera de aquel cerebro, estéril y venenosa como la de un planeta muerto. Pensó que miles de M. Girord lo rodeaban diariamente en la oficina, en las playas, en las calles, en los tranvías. Y no era necesario que fueran viejos; todos ellos habían nacido con la imaginación cansada, infinitamente mediocres, ridículos y brutales. Miles de M. Girord hacían los diarios, dictaban leyes, repartían el bien y el mal. El mundo estaba dirigido por ellos. Crueles y cobardes, temerosos ante todo lo que significaba audacia y originalidad".
[Juan Carlos Onetti, Juntacadáveres; Tiempo de abrazar].

viernes, 25 de marzo de 2011

EL MUNDO PARA HERÁCLITO


Oswald Spengler dedicó su tesis doctoral a Heráclito, y opina del filósofo:
"El mundo de los conceptos de Heráclito, considerado en su conjunto, aparece como un poema de gran envergadura, una tragedia del cosmos, con un origen similar al de las tragedias de Esquilo en su vigorosa nobleza. Entre los filósofos griegos, quizás con la excepción de Platón, es el poeta más significativo. El concepto de una lucha que dura desde la eternidad y que no terminará nunca, que forma el contenido de la vida en el cosmos, en que reina una ley imperativa, manteniendo una igualdad armónica, es una alta creación del arte griego, al que este pensador estaba mucho más cerca que a la verdadera indagación de la naturaleza. Un último pensamiento, en que abarca con la vista el mundo, alegrándose de la visión de los despreocupados, inocentes, felices, ha quedado conservado: el tiempo es un niño que se divierte, que juega con los dados: de un niño es el reino".
Nota: el cuadro de Heráclito pertenece a Rubens.
[Oswald Spengler, Heráclito, Buenos Aires, Espasa-Calpe, 1947, pág. 156].

domingo, 20 de marzo de 2011

NIETZSCHE Y HOMERO


"Bailar en cadenas. En todo artista, poeta y escritor griego hay que preguntar: ¿cuál es la nueva coerción a que se somete y que hace atractiva a sus contemporáneos (de modo que encuentre imitadores)? Pues lo que se llama invención (en métrica, por ejemplo), es siempre un tal grillete que se impone uno a sí mismo. Bailar en cadenas, hacérselo difícil y luego extender sobre ello el engaño de la facilidad -ésa es la pieza artística que nos quiere mostrar-. Ya en Homero se observa una abundancia de fórmulas heredadas y leyes narrativas épicas, dentro de las cuales debía él danzar: y él mismo creó nuevas convenciones para la posteridad. Ésa era la escuela de educación de los poetas griegos: ante todo, pues, dejarse imponer una coerción múltiple por parte de los poetas anteriores: luego, añadir la invención de una nueva coerción, imponérsela y vencerla graciosamente: de tal modo que se observaran y se admiraran la coerción y la victoria". 
[Véase, Friedrich Nietzsche, Humano demasiado humano, Madrid, Akal, 3º ed., 2007, 2 Vols, Vol. II, Fragmentos Póstumos (1878-1879); José María Valverde, Nietzsche, de filólogo a Anticristo, Barcelona, Planeta, 1993, pág. 77; Fernando Savater, Idea de Nietzsche, Barcelona, Ariel,. 1995].

sábado, 19 de marzo de 2011

Heráclito: "Panta rei"



  LOS HOMBRES SE ENGAÑAN EN CUANTO AL CONOCIMIENTO [del mundo visible], COMO HOMERO, QUIEN FUE EL MÁS SABIO DE LOS GRIEGOS PERO QUE SE DEJÓ ENGAÑAR POR UNOS NIÑOS QUE MATABAN PULGAS Y LE DIJERON: LO QUE ENCONTRAMOS Y TOMAMOS NO LO TENEMOS, LO QUE NO ENCONTRAMOS NI TOMAMOS LO TENEMOS.

jueves, 17 de marzo de 2011